lunes, 14 de noviembre de 2011

Cómo ser expositor y no morir en el intento

De un tiempo hasta ahora la cantidad de ferias, bazares y eventos en donde se reúnen diversos expositores para mostrar y –eventualmente– vender sus trabajos ha crecido de manera catastrófica… y digo catastrófica porque, al igual que el adolescente en la edad del pavo, su crecimiento explosivo lo hace ser torpe y descuidado.

Luego de leer una infinidad de comentarios alabando a algunos organizadores también me he topado con muchísimos expositores que los odian con el alma. Y sumando y restando puedo estar clara de una sola cosa: Nadie nos va a asegurar las ventas.

Lo que sí podemos considerar al momento de elegir a quién apostamos son unos cuantos tips que detallo:

  • Target: Porque no es lo mismo ir a vender poleras colorinches a un evento de la tercera edad que llevarlas a una feria en verano en donde sabemos que el público será considerablemente más joven.
  • Difusión: Acá todos debemos poner de nuestra parte… es harto patudo quejarse del poco público si me dio lata moverme de mi casa o meterme a Facebook para hacer difusión…
  • Currículum: Si bien es cierto, nada nos asegura 100% el éxito de un evento, pero siempre es bueno tener referencias de los organizadores y del resultado de ferias anteriores.
  • Arriesgarse: Tampoco es malo incursionar en ferias nuevas (claro, el riesgo es personal, pero a veces nos llevamos gratas sorpresas).
  • Ganancias: Saber cuánto debemos invertir para tener ganancias reales es también un tema. No es lo mismo ir a una feria de $20.000 y vender $40.000 que ir a una de $100.000 y vender $140.000… simples matemáticas ;)
  • Querernos: Un punto importantísimo a considerar es tener claro cuánto nos queremos y valoramos nuestro trabajo. Muchas veces nos dejamos maltratar por organizadores aprovechados y no respondemos porque nos hacen sentir que nos están haciendo un “favor”.

Luego de hacer la lista noté que el mayor problema con el que nos topamos es el de mi último punto: No hemos aprendido a valorar nuestra pega… ¡y esto es desde dejar que los organizadores nos maltraten a rebajar nuestros precios porque el público está mal acostumbrado! Y acá me topo con el fantasma de los bazares: La Reventa… pero ese es tema para otro día.

2 comentarios:

  1. Excelentes observaciones, estoy 100% de acuerdo.
    Me referiré a la última afirmación que habla del " Público mal acostumbrado " . Esta frase me llega muy de cerca ya que extrañamente la mayoría de la gente que visita mi stand en algún evento en variadas ocasiones me felicita y valora mi trabajo y con una gran sonrisa dice "que te vaya bien " yendose con las manos vacías y pasando por un engañito del stand de reventa de productos Chinos. Eso me dice que el diseño aquí no es valorado lo suficientemente como para pagar un poco más. También me dice que la gente vive de apariencias y prefiere un objeto parecido al que tiene su vecino, me dice que no es capaz de crear su propio espacio, de tener su sello personal.
    Y añadiré a este tema algo que me horroriza y es cuando alguien del público que visita una feria mira tus cosas y dice " Y como se hace ? pucha que pena que no vino mi hermana para que hubiese visto tu trabajo, ella estudia orfebrería " Esa frase lo único que me dice es que uno se transforma en una fuente para los poco creativos de donde podrán sacar provecho e imitar tu creación que tanto esfuerzo te costó.

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    1. me han dicho eso y montón de otras frases más, como "¿ya y a cuanto me lo dejas?", luego de haberle dicho el precio o miran mis cosas por horas tratando de sacarle la vuelta y memorizar los pasos a seguir para tratar de hacer una réplica,delante mío, sin disimulaciones, ser diseñador independiente es agotador a veces.

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